La FSSPX selecciona activamente empresas estadounidenses que se cree que tienen un impacto positivo en el medio ambiente y la sociedad, así como en el desarrollo de la economía. El fondo se centra en cuatro megatendencias ambientales y sociales, a saber, el cambio climático, las limitaciones de recursos, el crecimiento demográfico y el envejecimiento de la población.