blog Sistemas de trading
Sistemas automáticos de trading y money management.

¿Cómo invertir a largo plazo evitando las rachas de pérdidas devastadoras de la bolsa?

En un mundo donde los estudios demuestran que el 95% de los fondos no superan a su índice de referencia, la gestión pasiva es cada día más importante. Pero los extremos no son necesariamente siempre la mejor solución. La solución ideal es la gestión pasiva con toques activos. La combinación ideal que baja los drawdowns de manera drástica y sin embargo mantiene las rentabilidades habituales.

Jose Luis Carpatos

En el mundo de las inversiones de largo plazo, ya tenemos asociado el hecho de que es irremediable tener que aceptar largos períodos de pérdidas o drawdowns para poder conseguir una buena rentabilidad promedio a lo largo de los años. Es frecuente ver a muchos grandes gestores mundiales asumir pérdidas de un 30% de la cartera de su fondo, mientras poco más o menos se dice “que el mercado es así”.

La verdad es que tendemos a hacer proyecciones demasiado optimistas sobre el papel. Diseñamos una estrategia de largo plazo y solo pensamos en la rentabilidad. Si es aceptable la damos por buena. Pero no nos fijamos en que para recorrer el largo camino que nos llevará a esa rentabilidad, tendremos un camino jalonado por fuertes rachas de pérdidas. Y cuando llegan esas rachas de pérdidas que a veces pueden ser enormes, las posibilidades de que nos saltemos el sistema que hemos diseñado son máximas, sencillamente porque no lo podremos soportar. Los gestores profesionales de fondos o carteras saben con la facilidad con la que se marchan los clientes a la más mínima racha de pérdidas. 

 

En este artículo vamos a ver cómo no debemos resignarnos. Sí existe una forma de rebajar muy notablemente los drawdowns mientras obtenemos muy buenas rentabilidades anuales.  Y además consiguiendo una fuerte descorrelación del ciclo de la bolsa, otro de los grandes problemas de la inversión a largo.

¿Por qué resignarse a que cuando entre la bolsa en un ciclo negativo normalmente nos pasamos varios años sin ganancias? Nos podemos plantear todas las estrategias que queramos, si hemos dejado la puerta abierta a momentos puntuales de pérdidas enormes, las posibilidades de que nuestra psicología falle son máximas como hemos dicho. 

En el año 2012, Vanguard publicó un trabajo que hizo correr ríos de tinta, pues en el mismo se conseguía demostrar algo sorprendente… Casi el 89% de los resultados y de la volatilidad de la cartera vienen determinados por la asignación de activos a la cartera. Hablando claro, por si no se está entendiendo lo que estoy queriendo decir, cuánto asigna a renta variable, bonos, cash, etc.  A qué familia de activos destinamos nuestro dinero es más importante que nada, incluida la estrategia que se use. Por sentido común pensamos justo lo contrario, que lo más importante, es tener una buenísima estrategia y cuanto más sofisticada mejor. Pero en la realidad las cosas no funcionan así. Vean tablas 1 y 2.

estudio vanguard

promedios de las características de los fondos

Ya tenemos una idea clara. Lo importante es qué familia de activos es la ideal en cada momento. ¿Y cómo podríamos saberlo?  

Numerosos estudios muestran que lo mejor es usar un indicador técnico muy sencillo: la media de 10 meses. Así de fácil. Podemos comprar algo que está por encima de la media de 10 meses y no entrar o salir cuando esté por debajo de dicha media. Puede parecer demasiado sencillo, pero en el largo las cosas sencillas son las que funcionan. 

Uno de los autores que más contribuyó a abrirnos los ojos a todos sobre la fuerza de modelos sencillos fue Meb Faber, de la firma Cambria. 

En este estudio que se ha ido actualizando con el paso de los años, desarrolló lo que se puede considerar como la base del modelo de inversión basado en la asignación estratégica de activos, que es el que yo uso para mis clientes y que posteriormente ha ido ganando importancia poco a poco. En la actualidad existen ya más de 50 modelos diseñados y publicados.

Es decir, indica que se compre cuando el cierre del mes está por encima de la media simple de 10 meses y al revés para vender. Es decir, se venderá la posición y se pasará a cash si el cierre del mes está por debajo de la media de 10. 

Vean lo que pasaría si aplicáramos esta sencilla regla al S&P 500.  Tengamos en cuenta que en estas pruebas se aplica el modelo de forma rigurosa y matemática, es decir bastaría un ligerísimo cierre por encima o por debajo para tomar una decisión operativa. En la práctica, si se confirman esos cruces de una forma un poco más elaborada, pidiéndole a los cruces muy pequeños, algo más de confirmación vía análisis técnico sencillo se mejoran bastante más aún las cosas y todas las métricas salen mucho mejores. Pero vamos a ver el estudio de forma matemática sin esas mejoras incorporadas (G1).

sistema de trading sobre sp500

Como vemos, los resultados muestran una mejora inmediata y la muestra es bastante fiable porque estamos hablando de más de 110 años de mercado. La rentabilidad es casi 1 punto porcentual mayor. Pero lo importante no debe ser nunca cuál es la rentabilidad, sino mantener la volatilidad lo más baja posible y el drawdown que sea igualmente lo menor posible. Lo de cuánto se gana es algo que debemos dejar en un segundo plano. 

tactical asset allocation

Pues bien, la volatilidad es 6 puntos menor aplicando la media de 10 meses. El número de meses ganando sube espectacularmente de 62% a 76%. Y el ratio de Sharpe, que dicho muy sencillamente vendría a ser un indicador para ver nuestras posibilidades de batir a los activos libres de riesgo, es mucho mejor. Aun así, el drawdown sigue siendo demasiado duro. De momento…

Veamos más despacio esos años malos (G2). 

sistemas de trading

Creo que esta tabla es realmente reveladora, es impresionante ver cómo aplicando algo tan sencillo podemos mejorar de una manera tan notable la pérdida en los años malos. No hay color. Y llama poderosamente la atención, que en el año 2008, donde se inició la Gran Depresión, mientras el S&P 500 llegaba a caer un 36,77%, este método no sólo no perdió, sino que ganó, por la sencilla razón de que en cuanto se cruzó dicha media se cortó el grifo de la renta variable y se mantuvo fuera de mercados en activos libres de riesgo.

Esta es la clave principal de la estrategia. El que siempre que entremos en un ciclo bajista de los destructivos, de los que pueden marcar negativamente una cartera durante años, rebasaremos el indicador de la media de 10 meses a la baja y estaremos fuera de mercado. Y nos ahorraremos grandes períodos “bajo el agua”.

En el argot del mundillo financiero, se llaman así los períodos en los cuales por haber entrado en una fase de pérdidas, nos pasamos varios años sin ganar en realidad nada, hasta que se consigue recuperar todo lo perdido. Puede ser demoledor psicológicamente el pasarse muchos años “bajo el agua”. 

La gran pregunta que me asalta al ver cifras así es ¿por qué muchos grandes gestores mundiales consagrados no usan algo así como medida de precaución para evitar sufrimientos a sus partícipes? En la mayoría de casos, la respuesta que obtendremos es porque el fondo debe estar siempre invertido, lo cual es algo que se debería tener previsto desde el principio, antes de la constitución del fondo, ¿no les parece?

En otras ocasiones se nos dirá que porque el análisis técnico no sirve para nada y no se debe mirar. Esta opinión tan radical a nuestro modo de ver es un gran error. El mercado financiero es lo suficientemente complejo y difícil como para despreciar nada que funcione. Y debemos estudiar el aspecto fundamental pero también el aspecto técnico. Sólo invito a los que tienen esta teoría negativa hacia el análisis técnico, a que se coloquen algo tan simple como un gráfico diario o semanal de cualquier gran índice bursátil y pongan una media de 200 simple. Puede que cambien de opinión en un simple vistazo al ver con que pulcritud el mercado se frena una y otra vez exactamente contra ese nivel tanto cuando actúa como soporte, como cuando actúa como resistencia. 

Y tampoco nos vale el argumento de que así se termina ganando mucho más, no moviéndose. Los resultados de los fondos internacionales son muy pobres y se entiende fácilmente que se haya generado el gran éxodo a la gestión pasiva. Un éxodo sin precedentes históricos y cuya base es el desengaño de los inversores por los resultados obtenidos durante años a nivel mundial en la gestión colectiva. 

El profesor Pablo Fernández de la Universidad de Navarra publicaba en enero de este año un estudio demoledor sobre el resultado de largo plazo de los fondos de pensiones españoles (aunque el problema es exactamente el mismo en cualquier país del mundo, eso debe quedar claro). 

Vean esta cita de su trabajo que ha tenido una gran repercusión en los medios de comunicación y en el ámbito académico: En el periodo diciembre 2003 - diciembre 2018, la rentabilidad del IBEX 35 fue 118% (promedio anual 5,33%) y la de los bonos del Estado a 15 años 95% (promedio anual 4,55%). La rentabilidad media de los fondos de pensiones fue 38,7% (promedio anual 2,11%). Entre los 385 fondos de pensiones con 15 años de historia, sólo 6 superaron la rentabilidad del IBEX 35 y 12 la de los bonos del Estado a 15 años. 4 fondos tuvieron rentabilidad negativa. Los 1.079 fondos de pensiones del sistema individual tenían (diciembre 2018) 7,6 millones de partícipes y un patrimonio de €72.237 millones.

El anexo 4 muestra algunos datos para animar a los lectores de menos de 40 años a ahorrar y tomar acciones para complementar su futura pensión de la Seguridad Social. ¿Por qué el Estado no permite a los futuros pensionistas que ahorran e invierten por su cuenta las mismas ventajas fiscales de los fondos?

Ya ven, rentabilidades de largo plazo muy decepcionantes y estamos hablando de un problema muy grande, porque estos fondos en poder de bancos y grandes gestoras principalmente manejan nada menos que casi ¡73.000 millones de euros! Este gráfico de los resultados de los fondos es demoledor (G3). 

rentabilidad planes de pensiones

Entonces un plan de pensiones es un mal negocio, ¿no? Pues depende de para quién. Para los bancos es un excelente negocio. Y si no, vean esta cita del trabajo:

Según datos de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones1, en 2007, un 36% de los fondos cobraron comisiones de gestión comprendidas entre el 2% y el 2,5% del patrimonio y un 24% de los fondos cobraron comisiones de gestión comprendidas entre el 1,5% y el 2% del patrimonio. Las comisiones de los fondos fueron: €563 millones en 2002, 622 en 2003, 712 en 2004, 816 en 2005, 924 en 2006, 1.050 en 2007 y €1.013 millones en 2008.

Como ven, las comisiones que se cobran en promedio a menudo son más altas que lo que gana el partícipe.

Comisiones explícitas son las que el partícipe paga y aparecen reflejadas en el contrato del fondo como comisiones de gestión, de depósito, de suscripción y de reembolso. A pesar de los nombres que tienen las comisiones, una parte importante de las mismas se destina a gastos de comercialización. Esto se debe a que en muchos fondos de pensiones los comerciales tienen retribuciones superiores a los gestores.

Ya puede ser el gestor bueno, ese no es el problema, es que los planes de pensiones, como pasa con los fondos, son un río de gastos que destrozan la rentabilidad. Los gestores hacen en su inmensa mayoría su trabajo de una manera muy eficiente, pero tienen este hándicap enorme. Es como chocar contra un muro de piedra. Los organismos reguladores mundiales también tienen parte de culpa en todo esto. En Europa a mi modo de ver el Mifid II ha aportado un exceso de burocracia y de gastos extra que no se ve compensado con la presunta mejora de protección al partícipe. Y no sólo están los gastos, el gestor se encuentra con una gran cantidad de limitaciones en la operativa cotidiana que complica mucho su labor. 

Aclarados estos puntos, volvamos al hilo conductor de la base de la estrategia de asignación de activos. 

Hemos visto que aplicando un filtro muy sencillo, como la media de 10 meses como discriminador, podemos hacerlo mucho mejor que el tradicional buy and hold, que sería la gestión pasiva pura. En la gestión pasiva pura, tendremos el gran problema de los drawdowns demoledores. No me cabe ninguna duda que en cuanto llegue uno de ellos, su popularidad disminuirá de forma inmediata. Pero sigamos con la asignación estratégica de activos. Basándose en lo comentado anteriormente, aparece el sistema GTAA 5. 

Y ahora viene otra de las claves. ¿Está escrito en las tablas de la ley en piedra que la única forma de invertir sea en bolsa, es decir, en renta variable?

Los medios de comunicación, los gestores, los organismos reguladores hablan casi siempre de bolsa. Sólo de bolsa, y de refilón algo de renta fija. Los organismos reguladores ponen pegas a casi todo lo que no sea bolsa. Es como si todo el sistema establecido estuviera basado en que la única inversión viable fuera el comprar bolsas y esperar, bajo el axioma irrefutable que se defiende a capa y espada de que no hay nada que pueda batir a la renta variable a largo plazo.

Se desprecian sistemáticamente otras muchas opciones de inversión que son tan válidas como la renta variable. 

No es este el enfoque de la asignación estratégica de activos. Sus seguidores defendemos que es mucho mejor trabajar con un universo de activos que cubran todas las posibilidades que hay en los mercados financieros. Todas las que se puedan. Esa diversificación tiene mucho valor. Ya veíamos en el estudio de Vanguard anterior que las familias de activos que escojamos son más importante que la estrategia en sí. 

Pues muy bien, diversifiquemos. Para ello, lo mejor es usar ETF. Es la forma más cómoda, eficiente y barata de entrar en cualquier clase de activo. Actualmente, por una decisión difícil de entender, el organismo regulador europeo tiene prohibidos los ETF americanos por discrepancias en los folletos para los inversores particulares. Es lo que hablábamos antes de que quizá estamos con un exceso de regulación con demasiada burocracia. Pero todos los ETF importantes tienen réplicas idénticas en formato UCIT, como nos gusta en la “euroesclerótica” zona euro. Eso sí, el precio a pagar, son comisiones más altas y mucha menor liquidez en la mayoría de los casos. ¿Dónde está la protección?

Citemos otra vez el paper de Meb Faber y veamos en qué universo de activos invierte. 

 

GTAA consta de cinco clases de activos mundiales: acciones de los Estados Unidos, acciones extranjeras, bonos, bienes inmuebles y productos básicos. Los rendimientos de una asignación de compra y retención se mencionan como “Comprar y mantener” o “B y H” y se ponderan por igual en las cinco clases de activos. El modelo de tiempo también utiliza ponderaciones iguales y trata cada clase de activos de manera independiente: es larga la clase de activo o en efectivo con su asignación del 20% de los fondos.

La Figura 4 ilustra el porcentaje de meses en los cuales se mantuvieron varios números de clases de activos. Es evidente que el sistema mantiene al inversor entre un 60% y un 100% invertido la mayor parte del tiempo (aproximadamente ~ 80% del tiempo en que la cartera está invertida al menos en un 60%). En promedio, el inversor tiene un 70% de inversión (G4).

frecuencia traders

Vean los espectaculares resultados del sistema y dejemos clara una cosa, no hace falta comprar, por ejemplo, inmuebles o productos básicos, como ya habrán supuesto. Todo se sigue muy cómodamente con ETF.  Son ellos los que llevan a cabo la inversión (G5).

activos vanguard

Solo un año perdedor, el 2008, y por muy poco el -0,59%. El resto de años, en positivo y todos los ratios mucho mejor. La rentabilidad media es buena, el drawdown muy bajo y la volatilidad mucho menor. Lo importante es que ganamos más que siendo pasivos, la volatilidad es mucho menor, el ratio de Sharpe de cerca del doble y el drawdown, el gran enemigo, es extremadamente inferior y, sobre todo, asumible. Un 45% nos puede destrozar, un 9,5% no. 

La columna de comprar y mantener, que es la primera, se calcula comprando y manteniendo las cinco clases de activo que componen el sistema. El cálculo tiene el fallo según he podido comprobar que no tiene en cuenta el coste de las comisiones de entrada y salida, pero aplicando estos gastos las virtudes del método siguen brillando. 

Lo más importante, repetimos, sólo un año perdedor. Precisamente lo que necesita nuestra psicología, estabilidad. Es mejor ser estables que ser los mejores del mundo en cuanto a rentabilidad como hemos explicado más arriba. 

En el enlace que les he puesto tienen muchas tablas más y estudios de este sistema, que se basa en algo tan simple como usar la media de 10 meses en varias clases de activos. Y creo que es una demostración práctica de que en nuestra gestión particular es un error trabajar solo con fundamentales y no mirar el gráfico, aunque sea de forma básica, es renunciar de manera absurda a una ventaja competitiva enorme.

Por otro lado, el sistema mejora mucho, por experiencia propia, como decía más arriba si introducimos algunas complicaciones más, como fijar salidas parciales, y algo más de gestión dentro de la operación. Pero así como idea bruta ya es tremendamente interesante y totalmente válida. A lo largo de los años posteriores a la publicación del estudio ha seguido funcionando bien. 

tabla resultados final del modelo

Las bases de un sistema de asignación estratégica de activos

El modelo anterior de Faber no es más que un ejemplo. Actualmente, hay más de 50 modelos de este tipo. Nosotros para nuestros clientes en Gloversia los usamos todos, seleccionando en cada momento los que se adaptan mejor a cada circunstancia de mercado con lo cual se consigue aplanar más la curva de ganancia-pérdida, reducir más aún los drawdown y mejorar todas las métricas. 

Lo importante es comprender la idea que sería lo siguiente. 

 

Invertimos en un universo de activos que comprenden todo lo que hay en los mercados financieros, renta variable en todas sus familias, inmuebles, materias primas, oro, etc. Lo ideal es no dejarse nada fuera. 

A estos universos que seguimos vía ETF, que es lo más cómodo y barato en cuanto a comisiones, le colocamos un filtro sencillo. Puede ser este de la media de 10 meses de Faber o puede ser otro. Algunos superponen un indicador técnico como este a uno fundamental, que muestre el ciclo económico en que se está. Puede servir el indicador de Actividad Nacional de la FED de Chicago, el indicador semanal de crecimiento del Instituto de Estudios del ciclo Económico, ECRI, y muchos otros. 

Tenemos que fijar una regla para repartir el dinero que invertimos en cada activo. En este modelo de Faber no se complica y da la misma cantidad de dinero a cada activo. Pero podemos usar otras reglas, como por ejemplo fijar la cantidad de dinero según la volatilidad que tenga cada activo. Lógicamente no es lo mismo invertir en un activo altamente volátil que puede necesitar una menor cantidad de dinero que uno muy tranquilo que pueda necesitar una cifra mayor.

 

Henry Ma, en un trabajo publicado en 2015 (https://ssrn.com/abstract=2359011), donde puede verse otro modelo de asignación estratégica de activos más compleja, pero también muy interesante, proponía esta forma de asignar el dinero a su universo de activos (más amplio que el de Faber): Tenemos que obtener la desviación estándar de los 12 meses anteriores de cada activo. Esto es fácil de obtener en multitud de páginas gratis. Y una vez que lo tengamos, aplicamos esta fórmula:

formula

 

No se asusten, he prometido hacerlo fácil, la fórmula no es nada complicada, les voy a poner un enlace donde lo explican muy bien: http://quantfriend.com/inversevolatility/

Ahí pone un ejemplo que es de otro método y que no tiene nada que ver con este trabajo, pero el cálculo es el mismo, es la misma fórmula.

Y, por último, pero no menos importante, una vez que tenemos claras todas las reglas, tenemos que rebalancear. Esto es fundamental. 

graficos rendimientos estrategia

Rebalancear sería dar un vistazo a la cartera y en función de las nuevas circunstancias de ese momento hacer ajustes. Añadir activos o quitarlos. O variar la cantidad de los que tenemos.

Hay numerosos estudios que demuestran que el mejor período para rebalancear la cartera es mensual. A primera vista, podríamos pensar que es mejor trimestral o semestral, porque así ahorramos comisiones operativas. Pero las cifras no salen, se pierde la adaptación a los movimientos del mercado y no compensa el ahorro de costes operativos. 

Cuando llegan los grandes períodos de pérdidas corregimos la posición demasiado tarde. Lo mejor es el rebalanceo mensual. Es decir, a finales de mes volver a calcularlo todo otra vez y adaptar la cartera a la nueva situación. 

Si se cumplen estas 4 reglas que sintetizamos a continuación de nuevo, tendremos un buen modelo de asignación estratégica de activos, que nos permitirá ganar más que el mercado, puede que no mucho más, pero sí más, rebajar de manera drástica el drawdown y subir a nuestro favor todos los ratios. En suma, pasaremos a tener una estrategia de largo plazo realista y capaz de convertirse en nuestro propio plan de pensiones. 

  • Fijar un universo de activos a invertir muy diversificado en todas las familias de activos. 
  • Fijar una regla de entrada y salida sencilla en función de un filtro sencillo. 
  • Fijar la cantidad de dinero con la que vamos a entrar y si no tenemos ganas de complicaciones repartir por igual. 
  • Rebalancear la posición mensualmente. 

Esto nos convertirá en gestores pasivos, pero con toques activos, que para nosotros es la mejor forma de enfocar una inversión de largo plazo sin sufrimientos innecesarios. Para que puedan ustedes investigar por su cuenta algún otro modelo de asignación estratégica de activos, además de los dos presentados, uno de los mejores y más fiables seria este: “Protective Asset Allocation (PAA): A simple momentum-based alternative for term deposits” based on Keller and Keuning (April 25, 2016)

http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=2759734

Aunque usted no tiene por qué seguir ninguno de los modelos ya existentes y puede crear el suyo propio, lo importante es respetar las cuatro reglas que acabamos de especificar. 

 

En resumen, mi objetivo era proponer en este artículo una forma sencilla de enfrentarse a la inversión a largo plazo, evitando el grave problema que significa el tener que asumir rachas de pérdidas devastadoras que van a poner a prueba nuestra psicología. Con el enfoque propuesto, creemos que el inversor puede trabajar con mucha tranquilidad sin renunciar a rentabilidades buenas. 

 

Este artículo ha sido extraído de la edición de septiembre de la revista TRADERS' by Rankia, si estás interesado en leer más artículos relacionados con el Trading, puedes suscribirte de forma gratuita a continuación.

 Suscríbete Gratis >>> ¡Recibirás todos los meses el nuevo número de la revista TRADERS' by Rankia! Cada mes, nuevos artículos, entrevistas y noticias relacionados con el mundo del Trading. 

¿Qué Bróker se adapta mejor a tu perfil?

¿Quieres dar tus primeros pasos en bolsa o cambiar a un bróker que se adapte mejor a tus necesidades? Te ayudamos a encontrar el mejor bróker de acciones y derivados que mejor se adapta a ti en menos de 2 minutos. El estudio es gratuito y sin compromiso.


¡Comenzar búsqueda!
Herramienta gestionada por Rankia S.L.
  1. #1

    Borsa

    Buenas,
    Yo le pido un diferencial al cruce que viene a ser el equivalente a la comisión de entrada o salida al mercado. Me ahorro alguna de las señales de entradas y salidas de pocos meses que dan los sistemas que propone Faber. Lo que no sé todavía es si esto compensa lo que dejo de ganar por entrar más tarde en las señales de entradas largas.

    Sobre la posibilidad que comentáis de no equiponderar los activos, sino que asignar por volatilidad inversa os quería preguntar.
    ¿No empeora significativamente el retorno esperado?
    ¿De qué orden de reducción de volatilidad del conjunto del asset allocation estamos hablando?

    Gracias por los papers de Henry Ma y de Wouter J. Keller. Y también por el post. Si duda una de las entradas que más me han gustado de estas últimas semanas.