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Quietamente Sentado Sin Hacer Nada. Reflexión sobre la Gestión de las Emociones en el Trading - Parte II

En nuestro anterior artículo referente a cómo con el paso de los años he aprendido a gestionar mis emociones frente al trading, comentaba la tremenda importancia de conseguir centrar nuestra capacidad de atención en el momento presente. Sin duda, en la medida que vamos mejorando en esa práctica iremos reduciendo paulatinamente la tensión que nuestro trading nos genera día tras día, escenario tras escenario.

A continuación os expongo varias consejos y comentarios que creo o serán muy útiles: 

Escucha tus emociones pero no te dejes influir por ellas.

Aunque es posible mejorar tremendamente la gestión de nuestras emociones en el trading no debemos pensar que vamos a llegar a convertirnos en una roca totalmente insensible a todo aquello que nos ocurra. Tampoco llegar a ese extremo  (en el hipotético e improbable caso de que lo consiguiéramos algún día)  no nos interesaría en modo alguno pues estaríamos obviando precisamente el 100% de esa valiosa información que nuestras emociones nos arrojaran sobre el escenario global del mercado de cada momento lo cual bien gestionado puede resultarnos de un tremendo (aunque esto lo trataremos en artículos posteriores).

Realmente debemos trabajar hasta alcanzar un estado mental constante y consciente donde hagamos caso omiso a gran parte de las emociones que nos asalten durante la operativa, especialmente a aquellas que surjan del recuerdo del pasado o de las expectativas hacia el futuro. El efecto será algo parecido a escuchar la música de un transistor de fondo pero sin prestar atención a la misma. Insisto, que no podemos dejar de experimentar dichas emociones pero si podemos modular la atención que les prestemos a las mismas. No pasará mucho tiempo hasta que nos demos cuenta que sin pretenderlo ese estado de “alejamiento” emocional se convierte en nuestro piloto automático frente  a los mercados. Por supuesto, habrá días donde nos encontremos con situaciones difíciles y donde el desgaste mental sea importante. Es normal que esos días no consigamos actuar o comportarnos como si de un día normal se tratara pero sin duda nuestro rendimiento psíquico será tremendamente superior con respecto a cuando no dominábamos esta práctica. No en vano, si tenemos ya un nivel aceptable nuestro desgaste habrá sido mínimo en los días de mercado anteriores y catalogados como “normales” así que estaremos mucho mas enteros y mentalmente fuertes en el momento que nos asalten días extremos como tenemos de vez en cuando en los mercados.

El lugar para iniciarse en esta práctica no son los mercados.

Quizás este fue uno de los aspectos que más me costó percibir y comprobar aunque su explicación es tremendamente obvia y lógica. De la misma forma que no puedes pretender aprender artes marciales en la final de un campeonato tampoco puedes adentrarte en técnicas para  el control de tus emociones en uno de los escenarios más psicológicamente exigentes del mundo: El trading real.

Mi sugerencia en este sentido es que pongas en práctica lo que he comentado en el párrafo anterior lejos de las pantallas y tus posiciones. Sencillamente siéntate en una habitación tranquila y concéntrate en tu respiración. Es curioso pues quizás pienses que te aburrirás. Te adelanto que si no eres practicante asiduo de estos ejercicios no te dará tiempo… mucho antes de llegar a aburrirte te soprenderás a ti mismo enfrascado en cualquier pensamiento lejos de tu principal cometido, que te recuerdo era tu respiración…Y bien, partiendo de esa dificultad para centrarte en un ambiente tranquilo durante 10 o 20 minutos en algo tan nimio como tu ritmo respiratorio ¿realmente crees que podrás hacerlo frente a tus pantallas observando como tus posiciones y el saldo de tu cuenta se muevan al alza y a la baja? Me atrevo a vaticinar que es bastante improbable. Volviendo al símil de las artes marciales lo sensato es practicar tus golpes en soledad antes de plantearte librar cualquier combate con un oponente de carne y hueso.

El trading y tus emociones no son muy distintos. Simplemente practica, practica y practica.  Se trata de mejorar tu capacidad de auto-equilibrio y sosiego ante un entorno hostil que habitualmente te ponga mentalmente contra las cuerdas. No es fácil, pero una vez que tu cuerpo y mente “conocen el camino” capaz de evitarte sufrir dicha tensión no es extraño que llegue el momento en que estos activen por si mismos este mecanismo de autocontrol tan simple y a la vez tan potente sin que seas consciente de ello. Nunca olvides que la naturaleza es mucho más sabia de lo que puedes llegar a imaginar y, por tanto, sabe reconocer aquellas prácticas que suelen generarle bienestar.

Tu entorno tambien es importante.

Cuando me refiero a tu entorno no solo me refiero a la tranquilidad y paz en tu zona de trabajo. También me refiero a tu rutina diaria, a tus actividades fuera del trading. De hecho, ese es el problema de algunos traders que he conocido: No tenían vida fuera de los mercados. No había familia, amigos, aficiones, deportes, etc… No había nada excepto trading. Para empezar eso es una barbaridad desde un punto de vista emocional y psicológico. Igualmente también encierra un peligro bastante bien oculto… ¿qué creen que ocurre cuando estas personas se enfrentan a una racha de pérdidas como le ocurre a todo trader de vez en cuando? Sencillamente se hunden con una facilidad pasmosa. ¿El motivo? Es simple. Toda su vida, toda su existencia es el trading…entiendendo por ello los beneficios que este les reporta. Cuando se esfuman sencillamente se quedan vacios, sin nada, sin lugar a donde acudir a tomar perspectiva de lo ocurrido.

En resumen, está bien mejorar nuestras emociones, practicar técnicas para conseguirlo, pero realmente de nada sirve todo esto si damos al trading un peso en nuestras vidas totalmente desmedido y desproporcionado. Por favor, seamos coherentes y no intentemos darle a los mercados el peso que nunca tuvieron ni se merecen. Por mucho que nos gusten no pueden llegar a sustituir la vida que existe ahí fuera.

La gestión emocional no puede sustituir el control del riesgo y el conocimiento del mercado.

Por muy bueno que sea el control de nuestras emociones jamás podremos evitar estresarnos y ponernos nerviosos ante situaciones extremas o totalmente desconocidas. Me refiero con ello a cosas como por ejemplo emplear un apalancamiento muy por encima del aconsejado o llevar a cabo una operativa con unos instrumentos o técnicas que no conocemos o dominamos suficientemente.

Utilizando un símil un tanto peculiar si ponemos a alguien al mando de un Boeing 747 no podemos evitar que esta persona se ponga nerviosa y actúe de forma precipitada aunque se trate de todo un maestro Zen. Es cierto que éste tendrá mucho más desarrollada que nosotros su capacidad de sosiego y auto-control pero no por eso deja de ser humano, un humano a los mandos de un aparato gigantesco que vuela a cientos de kilómetros/horas con él dentro.

En este sentido, todo trader que opera con un capital que necesita para subsistir y/o que lo apalanca brutalmente y/o que opera con una técnica de trading que no ha trabajado, entendido y asimilado de forma suficiente no es muy distinto al improvisado piloto de mi anterior ejemplo.  Realmente esto que comento es algo obvio pero es tremenda la cantidad de operadores que he conocido que juegan cada dia a pilotar “naves” que se escapan a sus capacidades y aún así se quejan de no llegar nunca a controlarse emocionalmente. Creen que el problema está en su mente cuando siempre estuvo en sus cuentas de trading.

Y hasta aquí llegan mis humildes consejos y reflexiones sobre esta importante parte del trading. Quizás no sean los mejores pero si os puedo asegurar son producto de años de experiencia y de trabajo con traders de todos los niveles y disciplinas. Espero al menos haberles acercado un poco más a un verdadero control de su mente frente a sus pantallas.

Mis mejores deseos.

Angel Gálvez.

WWW.OPTIONELEMENTS.ES

 

 

 

 
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