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Oikonomía: Economía de "andar por casa"

Blog de Fernando Esteve y José Manuel Rodríguez, profesores de Teoría Económica de la UAM.

Keynes y la independencia catalana

Es el caso que en este curso académico una de las asignaturas que me "toca" impartir es una de Macroeconomía introductoria. Y ando buscando por ahí artículos o textos lo suficientemente fáciles e ilustrativos que me puedan servir como material docente. Y, ¡mira por dónde! me tropecé con un artículo de don Juan Carlos Barba que, a primera vista, parecía satisfacer plenamente mis necesidades pues se proponía dar una idea de las repercusiones económicas sobre Cataluña y España de la independencia de la primera utilizando un modelo keynesiano simple. El artículo aparecía en el periódico digital El Confidencial con el título de "¿Quién saldría perjudicado si Cataluña se independizara?" y fue publicado el día 28 de agosto de este año.

 

Un inciso. Quiero, de salida, hacer notar que nada tengo contra don Juan Carlos Barba como persona particular o privada, a quien sólo deseo lo mejor en este mundo y a quién seguro que si lo conociese personalmente tendría en elevada estima y consideración. Distinta es la opinión que me merece don Juan Carlos Barba como personaje, es decir, como persona pública que así lo es en cuanto dispone de un megáfono de opinión pública como El Confidencial para dar aire a sus opiniones, y que, al hacerlo, se expone a la crítica y (des)calificación. Pues bien, respecto al personajde del señor Barba lo que téngo que decir a tenor del artículo que aquí comento es que, en mi opinión, es una idiotez de tomo y lomo, una idiotez certificada si existiesen unas normas de calidad UNE  al respecto, que -por cierto- tanto se echan en falta. El que me permita calificarlo de este modo no revela sino la profunda indignación que me ha producido la lectura de su artículo, como se verá más adelante.   Leer más

Las pensiones de los jubilados catalanes tras la independencia de Cataluña, ¿quién las pagará?

El infinito cansancio y aburrimiento que ya provoca -al menos en mí- el debate acerca de la independencia de Cataluña, a veces, sin embargo, da un respiro en forma de las curiosas y hasta divertidas declaraciones de algunos de los paladines de esa independencia. 

 

En esa sucesión de cartas a los Reyes Magos que van definiendo lo que será la futura República Catalana se desprende la idea de que las pensiones de los jubilados  catalanes de hoy en día correrán a cargo de la Seguridad Social española, pues -según creen- tienen y tendrán  derecho a ello ya que cotizaron a la misma cuando eran trabajadores "españoles" activos por lo que  la Seguridad Social española tendría una "deuda" con ellos hasta que se mueran.

 

Pues bien, me pregunto de dónde habrá salido semejante idea que no se sostiene de ninguna manera. Y no sólo porque resultará inviable políticamente pues no parece sensato imaginar que en caso de que la independencia catalana vaya adelante, el Estado español se someta graciosamente a tal pretensión, sino por una razón económica. Y es que el sistema de Seguridad Social española es un sistema de REPARTO no de CAPITALIZACIÓN, lo que significa que con las contribuciones de los activos de cada periodo se sufragan las pensiones de los inactivos en ese mismo  periodo, de modo que por haber contribuido en el pasado al sistema, un trabajador no ha acumulado derechos a recibir una pensión como si hubiese ahorrado en una cuenta o depósito a plazo el importe de sus cotizaciones. En un sistema de reparto, en cada perido de tiempo, los jubilados que están DENTRO del sistema tienen derechos sobre las cotizaciones que han aportado en ese perido los activos que están DENTRO de ese sistema, por lo que los jubilados catalanes tras la independencia tendrán derecho a unas pensiones que procedan de las cotizaciones de los trabajadores catalanes, pero no -pues ya estarían FUERA del sistema- a las cotizaciones de los trabajadores del resto de España, que sería tras la independencia otro país, y otro sistema de Seguridad Social compuesta de trabajadores españoles y pensionistas españoles. Dicho de otra manera, la Seguridad Social española no tendría ninguna deuda pendiente con los jubilados catalanes tras la independencia, por lo que esa pensiones de los jubilados catalanes correrían enteramente a cargo sólo y exclusivamente de  los trabajadores catalanes desde el mismo momento de la independencia (a menos, claro está que se pactara -violando los principios del sistema de reparto- que los trabajadores españoles en activo tuviesen que dar parte de sus cotizaciones a los jubilados catalanes).   Leer más

La Ley de la Minoría Intransigente y el referéndum de independencia de Cataluña

Imagínese el lector que quiere organizar una fiesta para  sus cuatro o cinco amigos más cercanos. Tiene un problema y es que uno de ellos recientemente se ha convertido a la secta vegana (una secta es aquella agrupación de gentes que estima que su preferencia por un determinado tipo de comportamiento la convierte en superior moralmente a quienes se comportan de otra manera, cuando ambos comportamientos no son directamente lesivos para ningún ser humano. Los veganos son por ello una secta pues se creen mejores personas que los carnívoros u omnívoros por el mero hecho de no comer carne).

 

Pero sigamos. Sucede, además, que por las razones que sean no puede hacer dos tipos de menus sino que se ha de decantar o bien por uno en que hay algún tipo de alimento prohibido para los veganos o bien por uno inmaculadamente vegetariano. Pues bien, dado que sus otros amigos pueden también comer  el menu vegano (porque no son de ninguna secta carnivora), la solución está cantada: al final las preferencias minoritarias ganan la partida y todos comerán el menu vegano, y todos aceptarán además como bueno ese resultado frente a la alternativa de no comer juntos, de no celebrar la fiesta.   Leer más

La Teoría Cuantitativa de la Población

No es la primera ocasión que traigo a colación en este blog a  Leopold Kohr. Hablé de él en una de las entradas de las que estoy más satisfecho: https://www.rankia.com/blog/oikonomia/428913-tamano-si-que-importa-1-morfologia-social . Así que no me extenderé mucho aquí en su presentación. Fue  Leopold Kohr un atípico economista ajeno completamente a la "academia", y por ende un economista original, o sea, con su propia manera de "ver" la cosa económica. A la hora de sintetizar su pensamiento basta con decir que la frase, atribuida a otro excéntrico economista, E.F.Schumacher, de "lo pequeño es hermoso", un "slogan" de uso habitual en los entornos de los radicales en los años 70 y 80 del siglo pasado era suya.

 

Para Kohr el tamaño de las sociedades sí que importaba y mucho y de mala manera. Todos los problemas sociales, esa era su opinión, podían rastrearse en último término a una única causa: al gigantismo y desproporción característicos del mundo moderno, de modo que si el subdesarrollo era un problema para muchas naciones también lo que denominó "superdesarrollo" lo era. Ni qué decir tiene que  la misma noción de "superdesarrollo" como una situación,  y además como una situación problemática, es no sólo absurda sino impensable para la totalidad de los economistas acdémicos, para los que más (desarrollo) es siempre mejor, de modo que la mera palabra "superdesarrollo"  no aparece en el léxico de ningún manual o diccionario de Economía. Para Kohr, por contra, existía un  rango de tamaños o  escalas apropiada para las sociedades humanas fuera del cual, cambian su forma y devienen monstruosas, inhumanas.    Leer más

La deshumanización de los procesos productivos


El sistema de mercado -no cabe duda de ello- es una prodigiosa institución de coordinación que, en sus formas más puras, o sea, las más competitivas, y bajo una serie de condiciones muy estrictas, se demuestra teóricamente que produce unos resultados pasmosos. Gracias al uso del sistema de mercado en sus actividades económicas, las sociedades humanas reales han conseguido captar buena parte de esos resultados maravillosos que la teoría prometía, y así han "progresado" sobremanera pues la competencia interindividual pacífica que se da en los mercados incentiva a los individuos para dar lo mejor de sí a ojos de los demás, es decir, beneficiando a los demás. Es el resultado de la famosa Mano Invisible, gracias a la cual,  cada quien, guiado sólo por la persecución de su propio interés, como decía Adam Smith, se comporta de manera tal que paradójicamente todos los demás también salen beneficiados, pues la mejor manera de que a uno le vayan bien las cosas en una economía de mercado es hacer lo que hace tan bien que los demás encuentren que lo que uno hace es también bueno para ellos. No tenemos buen pan, buena carne o buen vino porque el panadero, el ganadero o el tabernero sean buenos moralmente hablando y quieran lo mejor para nosotros, sino porque quieren lo mejor para sí mismos en un mundo competitivo. Si venden mal pan, mala carne o mal vino, mal les irá en una economía suficientemente competitiva.   Leer más

Ada Colau y la "Tragedia de lo Común"

En la (ya lejana) entrada anterior se defendía la "lógica" subyacente a los gravámenes impositivos sobre los propietarios de pisos que, gracias a las nuevas plataformas en internet, son puestos en alquiler turístico. Estos impuestos tienen  un objetivo claramente "confiscatorio", y añadiré que a "mucha honra", pues pretenden recuperar para los habitantes de una ciudad, como por ejemplo Barcelona, al menos parte de los rendimientos de la riqueza que colectivamente han creado en el curso de la historia y con sus modos de vida, "riqueza" de la que los turistas quieren participar/disfrutar y están dispuestos a pagar por ella,  impidiendo por lo tanto que se apropien enteramente de los rendimientos de esa riqueza colectiva, como rentas de situación, esos propietarios de pisos.   Leer más

Ada Colau y el valor añadido

No es doña Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, una persona cuyo comportamiento deje indiferente a la mayoría. Fuera del ámbito catalán y "podemita", ha sido y es objeto de ataques persistentes. Algunos, como por ejemplo los que la hizo don Félix de Azúa, una figura a la que hubo un tiempo que respeté sobremanera tanto por sus propios escritos como por la consideración  que le profesaban gentes para mí respetabilísimas, eran tan delirantes que de modo natural se volvieron como un boomerang contra quienes los lanzaban; otros, más sensatos, han cuestionado la eficacia o tino de sus propuestas o medidas.

 

Me voy aquí a centrar en los que se le han hecho al respecto de su pregonada política de "hostigamiento" hacia el sector turístico en su ciudad incluyendo el gravamen de los turistas y la "persecución" de los apartamentos turísticos mediante su control fiscal o su regulación numérica simple y llana. Se ha dicho que esas políticas son un despropósito económico por perseguir a un sector pujante e imprescindible conómicamente para la ciudad de Barcelona, que son también discriminatorias e injustas pues atacaban a los pequeños propietarios de locales y pisos que podían, gracias a las posibilidades que ofrecen plataformas como AirBnB, ganarse unos ingresos suplementarios tan necesarios en estos tiempos de crisis, o que son "antiguas" y desfasadas pues pretenden oponerse a la sedicente "economía colaborativa", la última moda en esto de las cosas económicas.   Leer más

La austeridad y la Virgen del Rocío

La austeridad y la Virgen del Rocío       

                                                                                              Fernando Esteve Mora

Mira que me tengo dicho que no me debo dejar liar por los asuntos de corto plazo, que ya estoy muy mayor para seguir "sulfurándome" con las cosas que pasan y se dicen...Pero es que no me dejan. Y es que ocurre que en los últimos tiempos, subidos en la carroza triunfal de las tasas de crecimiento de estos tres últimos años de la economía española, los economistas del gobierno y afines están tan henchidos de satisfacción que se diría que van a reventar ante el éxito de las políticas neoliberales que defienden. Políticas, por lo demás, sencillas y comprensibles para todo el mundo (son "de sentido común" como gusta de decir don Mariano) y que se apoyan en dos "patas", más que argumentos:   Leer más

La ética protestante, el espíritu del capitalismo y la estética de los visillos y cortinas en el norte de Europa

La ética protestante, el espíritu del capitalismo y la estética de los visillos y las cortinas en el norte de Europa                                                                                                                             

                                                                                                      Fernando Esteve Mora

Una  de esas singularidades de nuestros vecinos del norte de Europa, tan estirados, virtuosos, eficientes y condescendientes ellos,  que más nos sorprenden a los del sur cuando vamos por sus ciudades es la generalizada ausencia de visillos y cortinas en sus pisos y casas. La consecuencia es que sus modos de vivir están a la vista de todo aquél que pase cerca de sus alojamientos. Y no sólo a la vista del curioso, del observador entomológico de costumbres o del sencillamente cotilla, sino también de la del del distraído paseante que, sin tener la menor intención de fisgonear la vida de los demás, ve como su mirada es asaltada, quiéralo o no, por esa impúdica exhibición de la intimidad de los demás.

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Kakosmia moral. Nuevas aproximaciones al tema a partir del caso de la hermana de Cristina Cifuentes

Kakosmia moral. Nuevas aproximaciones al tema a partir del caso de doña Cristina Cifuentes y su "hermanísima"·

                                                                                         Fernando Esteve Mora

 

 

cacosmia o kakosmia (del griego kakos, malo y osmé, olor). Trastorno del sentido del olfato de tipo alucinatorio que lleva a la  persona que lo padece a no percibir los olores fetidos y que  en algunos casos provoca la desviación del sentido olfatorio y conduce al afectado a preferir los olores fetidos. La cacosmia es la perversión del sentido del olfato por la que  resultan agradables los olores repugnantes o fétidos. A un enfermo de cacosmia, a un cacósmico, le parece fragante lo pestilente y bienoliente y hasta delicioso lo excrementicio.   Leer más


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