Operar tu dinero en la bolsa: como trader/como inversor

Retomando palabras del primer artículo de esta serie, cualquiera podría pensar que invertir en la bolsa es solamente para millonarios como Warren Buffet, George Soros o el mexicano Carlos Slim, sin embargo, actualmente las facilidades para abrir una cuenta de inversión con un capital mínimo, a través de un intermediario financiero regulado, permiten que los beneficios del crecimiento de una empresa que cotiza en bolsa estén al alcance de todos.

En el siguiente artículo se hablará acerca de la distinción entre invertir con visión de trader o inversor/inversionista.

 

 

Información y plazos.

Quizá la cuestión que nos diferencia de los millonarios es, lejos del dinero, el tipo de información que tenemos sobre el mercado financiero, sectores o negocios específicos. Es claro que pertenecer al círculo de los negocios tiene la ventaja de que la información puede llegar primero a ti o puedes disponer de especialistas que se dediquen a mantenerte al tanto de las tendencias más recientes sobre cualquier mercado. Para los mortales, generalmente la información llega a veces con un considerable retraso, limitando los beneficios potenciales de una buena inversión. O eso es lo que generalmente todos pensaríamos, sin embargo, en la actual era de la información, las redes sociales y, en específico, las redes que transmiten la información económico-financiera, permiten que la brecha de tiempo en que el público inversionista (especializado y no especializado) se entere de las noticias importantes en realidad sea mínima. Gracias a esto, tanto el inversor como el trader actualmente pueden sacar provecho de las nuevas oportunidades en el mercado financiero.

Hablando esta vez propiamente del dinero, un inversionista bien informado estará preparado siempre para destinar los recursos necesarios en cuanto una buena oportunidad se presente, lo cual no necesariamente significa que ponga todo su capital en una sola inversión.

La razón de que un inversor no ponga todo su dinero en un solo negocio es simple: diversificación.

El inversor trata siempre de buscar diversas fuentes de ingreso, pero sobre todo fuentes estables a largo plazo. La visión de largo plazo es una de las cosas que diferencia al inversor del trader. Mientras que un inversor busca que su dinero genere más dinero, quizá sin ningún esfuerzo, el trader busca oportunidades a corto y mediano plazo, oportunidades que existen cuando los mercados oscilan por cuestiones fundamentales.

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Búsqueda de oportunidades.

Aquellas oportunidades, para el trader, regularmente implican que este esté al pendiente de los acontecimientos que afectan directamente la cotización de un instrumento durante las sesiones en el mercado.

El trader se ve en la necesidad de apoyarse en el Análisis Técnico y fundamental para detectar tendencias en los mercados que favorezcan sus rendimientos, mientras que el inversor puede estar tranquilo, confiado, si no en el crecimiento a mediano y corto plazo de sus instrumentos, sí en los rendimientos que estos le ofrecen periódicamente por el simple hecho de mantenerlos.

De esa tranquilidad es la que no gozan los traders. Este tipo de participantes del mercado financiero no puede permitirse el lujo de estar desconectado del  este mercado, mucho menos aquellos que operan dinero de terceros a corto plazo.

La intención del trader es siempre encontrar oportunidades que surgen cuando hay nerviosismo en los mercados; cuando los inversores, a veces inexpertos, caen en la idea de que los tiempos bajistas van a perdurar, muchas veces sin comprender estos que el mercado se trata de ciclos, que donde hay un vendedor temeroso hay alguien esperando el momento de ver hasta dónde llega ese sentimiento y aprovecharse de él.

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Estimaciones.

Otra cuestión que caracteriza al inversor es su voracidad y tenacidad. El inversor busca siempre opciones certeras, que le permitan permanecer tranquilo mientras no posee aquella liquidez que destina, a diferencia del trader, quien se ve en la necesidad de realizar diversas estimaciones, consciente de que aunque una inversión no sea certera en el largo plazo, esta sí puede ofrecer rendimientos en el corto y mediano.

Esto último es lo que va generando experiencia en el trader, quien va desarrollando habilidades para responder ante imprevistos en el mercado, siempre con visión de crecimiento en sus rendimientos.

*Por último, no olvides leer el artículo especial que introduce sobre el Análisis Técnico Mediante R (incluye un ejercicio replicable).

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