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En menos de tres meses los mercados se han subido en una montaña rusa que parece está lejos de llegar a su conclusión. Pasamos en muy pocas semanas de que los reflectores estuvieran sobre los acuerdos comerciales entre Washington y Beijing, a pasar a documentarnos sobre los coronavirus y en menos de lo que cantaba un gallo ya estamos inmersos en lo que parece ser el último clavo del ataúd. El petróleo hizo explotar los mercados de valores en todo el mundo, lo que además, se llevó entre las piernas al peso mexicano.

 

El precio del petróleo se hunde y arrastra a las bolsas y al peso

 

Desde la guerra del golfo en el lejano 17 de enero de 1991 no existía un desplome tan abrupto en los precios del petróleo. Lo que ocasionó este descenso en los precios del crudo ha sido el anuncio de que Arabia Saudita aumentará su producción de petróleo, lo anterior después de que el gobierno de Moscú declinara aprobar recortes en la producción de petróleo que había propuesto la Organización de Países Exportadores de Petróleo con la intención de estabilizar los mercados. Los árabes y los rusos son el segundo productor mundial de petróleo y el tercero, respectivamente.

 

Todo esto sucede en un entorno donde a nivel mundial existe una desaceleración de la economía, lo que ocasionará un descenso en la demanda de energéticos. Esto no sucedía desde el entorno generado por la crisis hipotecaria subprime en el año 2008. Los escenarios de crecimiento mundial han cambiado mucho desde que inició el año y no se percibe que en corto plazo esto mejore. Los mercados de valores se muestran muy nerviosos y están sobrereaccionando.

 

Después de estrepitosas caídas en las bolsas asiáticas este lunes, Europa y América han tenido la misma tónica. Ningún mercado de capitales en el mundo se ha librado de este contagio, simplemente en la apertura todo mundo se ha abalanzado a vender. Los grandes inversionistas y los inversores de a pié están buscando activos de refugio ante esta “tormenta perfecta” y activos como el oro o las monedas más duras, están teniendo incrementos importantes, mientras que activos de riesgo o monedas emergentes, como el peso, están teniendo. Durante las primeras horas del lunes el tipo de cambio alcanzó $21.90. La velocidad del desplazamiento ha sido muy abrupta, ni siquiera fenómenos locales, como las últimas elecciones presidenciales o la cancelación del aeropuerto motivaron esta volatilidad.

 

Es muy probable que antes de mejorar las cosas, esto se ponga un poco peor.

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