La cortina de humo política de las Falklands/Malvinas

En octubre de 2015 vendrá la elección, y del panorama que resulte, dependerá la viabilidad política de muchas cosas.  Desde ya hay quienes tratan de revivir románticamente el tema de Malvinas, y es un tiempo para que el ciudadano argentino esté vigilante con su pensamiento crítico alerta, para que no les metan gato por liebre en ese tema.

Cuando el 2 de abril de 1982 los argentinos se anoticiaban de la recuperación de las Malvinas, se abría un tiempo marcado por la espera, la negociación, el discurso patriótico y la aparición en tonos fuertes de una serie de ideas sobre la nación que las islas habilitaban con una intensidad como pocas cosas en la cultura Argentina. Sin embargo, ese clima tendrá su fecha de cierre cuando la Royal Navy finalmente alcance las aguas del Atlántico Sur, comience la guerra propiamente dicha y todo cambie hacia un drama mayor. - Malvinas: las ilusiones de abril

Desde Ushuaia, a 33 años de la guerra con Gran Bretaña, la Presidenta le respondió al semanario inglés The Sun: "No somos un peligro en términos militares, no somos un gobierno que compra armas" - Cristina Kirchner: "Vamos a volver a ver a las Malvinas formando parte de nuestro territorio"

Los límites de la razón

En posts pasados hemos visto cómo es que Argentina pasa de un país con niños esqueléticos a un país con una economía que supera a otrora países prósperos de la región.  Desde una perspectiva económica recibe elogios de la CEPAL y quizás con justa razón.  Pero hay un tema de controversia, la disputa territorial por las islas, que es la suma de un lavado de cerebro a nivel escolar y una cortina de humo política.

En el pasado había escrito mi post ¿Existe realmente una "causa Malvinas"? donde hablaba de muchas cosas que los argentinos no conocen sobre el tema.

En lo económico los políticos argentinos pueden tener razón, pero el argentino que se vuelva hincha de Malvinas, comete un error. Nadie tiene 100% de razón en todos los temas.  Y aquí es donde quisiera apelar a los límites que impone la razón, apelar a la razón de los argentinos, para que no dejen que les manipulen su sentido crítico con discursos para enardecer multitudes.

A los niños argentinos les enseñan desde bien pequeños que los ingleses les quitaron las islas.  Crecen pensando que en verdad se las quitaron a ellos.  Y ahora viene los políticos a revivir este tema.  El argentino que caiga en la trampa falta al sentido crítico, porque la causa de Malvinas invisibiliza el bienestar que le quitaron a los argentinos.  Veamos algunos temas en los que los ciudadanos argentinos deben reflexionar, usar su sentido crítico.

Los habitantes de Malvinas

Primero que todo, los que hoy viven en Malvinas no quieren ser argentinos.  En 2013 en un referendum votaron (Falklands referendum: Voters choose to remain UK territory).  Es el derecho de autodeterminación de los pueblos.  Si alguien le quitó las islas a colonos, no fueron los que hoy habitan en las islas.  Un agravio efectuado contra alguien que ya murió, no se arregla agraviando a los descendientes.

Las madres y abuelas de la plaza de Mayo

¿Saben por que el Leopoldo Galtieri empuja la guerra en Malvinas?  Es que él se dedicaba a cazar adolescentes de izquierda, y vendía a los bebés de estos chicos.  Durante la dictadura nadie podía creérselo, pero tras la caída se destapa el horror.  tal vez quieras buscar la película "la historia oficial" (¿tal vez en Youtube o en algun otro lado?) que relata la crudeza de las desaparciones.  Si bien hoy parece lejano, en aquella época viene a reflejar el sentir de los argentinos con sentido crítico que venían saliendo de la dictadura.  Como el gobierno de la dictadura se estaba volviendo impopular, entonces distraen a la población con la invasión de Malvinas.

La guerra y el entusiasmo generado sólo vino a invisibilizar a esas madres y abuelas que sufrían.  Estaban ocupando las mentes de las masas.

Trato a veteranos de guerra

Los articulistas tratan de volver romántica la "gesta de Malvinas".  Lo que no dicen es que los soldados argentinos estaban en manos de oficiales corruptos que se dejaban la comida, de modo que los soldados argentinos estaban hambrientos.  Muchos de ellos más bien fueron rescatados por los británicos.  Claro hubo episodios aislados de torturas contra argentinos.

Volver a pensar en causas Malvinas es darle la oportunidad a los políticos y oficiales de tratar de nuevo a los argentinos como en esa "gesta heroica" de rescate efectuado por británicos a los soldados argentinos.

Manipulación de emociones de las masas

El tema de Malvinas genera entusiasmos casi futbolísticos y el mismo tipo de ataques pasionales en los argentinos.  Eso será inofensivo en el futbol, pero a como se politiza con el tema de Malvinas, se vuelve un equivalente del entusiasmo popular hitleriano.  ¿Quieres ser una mente más en la masa?  ¿O prefieres ser una persona pensante?

Corrupción y guerra

La guerra no sólo tiene el asunto de la arega emocionalista, sino que en función del tema de "seguridad" y "secreto" se puede encubrir mucho mal uso de fondos públicos.  La costumbre de usar los dineros de los argentinos a su antojo es lo que favoreció la existencia de la deuda ilegítima que hoy paga Argentina.

La hiperinflación de 1989

Las guerras no son baratas.  Las guerras cuestan dinero y sólo producen cenizas.  Ya los estrategas y analistas más sofisticados reconocen que el gasto militar es puro consumo, porque no produce nada útil que pueda ser usado como insumo en la economía real.

Es muy fácil gastar, pasar la tarjeta de crédito y endeudar al ciudadano.  Y eso es exactamente lo sucedido en la hiperinflación argentina de 1989, a partir de la insostenible deuda de la guerra de 1982.  ¿Recuerdan los argentinos aquello?

¿En qué están pensando?

Aconsejo al que no se haya leido mi post de la "causa Malvinas" que se lo lea.

No sé en qué está pensando Cristina Fernández, pero al impulsar el tema de Malvinas no sólo puede facilitar la manipulación emocional de ciudadanos, sino que puede generar procesos favorecedores de deuda ilegítima.  Y así todo lo hecho por su esposo Kirchner y por ella misma, se revertiría en un santiamén.  Imagino que Cristina Fernández no habría querido vivir en vano.  De nada sirve cambiar el mundo si luego va a apoyar aquello que va a devolver todo a como estaba antes.  Miro a Fernández hablando de no a lo militar, pero a como favorezca el entusiasmo irracional por Malvinas sólo será cosa de tiempo antes de el político argentino compre armas.

Quizás estén pensando en la geopolítica de los recursos y yacimientos, o tal vez en usar las islas como cortina de humo para ocultar problemas a los argentinos, pero lo cierto es que revivir el tema de Malvinas debería generar desconfianza, no a los británicos solamente, sino también a los argentinos.

Viene la elección y Cristina puede querer retirarse y vendrá alguien nuevo. La viabilidad política de un tema como Malvinas puede terminar empujando aquello que Cristina o el argentino promedio no habría querido.  Los argentinos deben vigilar muy bien el pensamiento crítico ciudadano, para que no es metan cuento que provoque disputas sobre las islas, porque detrás de la disputa puede haber muchos procesos muy poco transparentes que pueden destruir todo lo que se ha logrado en estos últimos 13 años.

En Argentina no querrán "comenzar de cero de nuevo", porque eso implica ir hacia atrás y desandar lo andado.

 

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