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De las finanzas personales a las finanzas patrimoniales

Las inversiones y cuentas bancarias son soló parte de tu capital financiero, el cual representa todo tu dinero ahorrado y puesto a trabajar en el mercado. Es de suma importancia controlar nuestro patrimonio con una sólida base de conocimiento de finanzas personales, de ahí parte todo.

 

 

De las finanzas personales a las finanzas patrimoniales

 

Nuestras finanzas están divididas en ingresos y egresos. Los ingresos son las fuentes de riqueza que obtenemos a través de nuestro trabajo, el más conocido es el sueldo o salario si se es asalariado, o las ganancias obtenidas si se es empresario o emprendedor. Los egresos son los gastos a los que acudimos para llevar a cabo una calidad de vida determinada, de aquí podemos obtener activos personales o familiares como lo es una vivienda, automóvil, muebles, etc. Muchos de los egresos por las fuertes cantidades demandadas se tienen que obtener a través de las compras a crédito en donde usamos el tiempo a nuestro favor a cambio de una tasa de interés pagada a quien nos vende el bien obtenido.

 

Lo primero que hay que hacer es dividir nuestros gastos, clasificándolos en fijos y variables. Los gastos fijos son los que, independientemente de nuestra solvencia temporal, hay que pagarlos, como los son las rentas, mensualidades de deudas, impuestos, etc. Los gastos variables dependen de las decisiones que tomemos día con día como lo pueden ser, comer antojos, salidas de ocio, vacaciones, etc. Lo más importante es “no gastar más allá de lo que ingresamos en flujos de efectivo” porque de lo contrario nos sobre apalancaríamos y caeríamos en la trampa de la deuda.

 

Después de haber clasificado nuestros gastos en fijos y variables, hay que disminuir todos los gastos variables que no nos generen ningún valor, apartar de nuestros ingresos todo lo que necesitamos para cubrir gastos fijos y destinar, si es posible, mínimo el 10% de nuestros ingresos al tan valorado “Ahorro”. Teniendo una cuenta de ahorro creciente podemos empezar a pensar en “hacer crecer nuestra riqueza”.

 

Cuando ya tenemos una cuenta de ahorro, la cual vayamos fondeando con especial disciplina, podemos pensar en comenzar con otro término de gran valor “La inversión”. El ahorro y la inversión son los únicos conceptos que nos permitirán generar riqueza a lo largo de nuestra vida para no depender solamente de una fuente de ingreso como lo es el empleo, y de esta manera poner a trabajar a nuestro dinero.

 

Existen muchas herramientas de inversión, aunque comenzaremos con una clasificación inicial:

 

  • Inversión directa o de activos fijos
  • Inversión indirecta o de cartera

 

Inversión directa

 

La inversión directa generalmente se centra en las empresas agrícolas, de servicios o industriales y el objetivo que persigue es la creación de valor. Dicha inversión genera crecimiento económico y una fuerte implicación en la zona geográfica en donde se sitúa, generando empleos, alianzas estratégicas con proveedores, pago de impuestos, etc. Este tipo de inversión demanda mayores cantidades monetarias y por lo general se crea a través de la unión de socios creando así sociedades anónimas de inversión. La persona con un excedente de ahorro puede pensar en este tipo de inversiones, siempre y cuando conozca el giro del negocio a crear y tenga una idea de gestión empresarial para poder ejercer con decisiones asertivas.

 

Inversión indirecta

 

La inversión indirecta o en cartera se crea a través de la inversión en instrumentos financieros bursátiles o valores negociables. Este tipo de inversión no genera empleos ni crecimiento económico, pero es necesaria para el buen funcionamiento macro económico de los países y sus bolsas de valores como fuentes de financiamiento.

 

Los instrumentos financieros se dividen principalmente en instrumentos de renta fija e instrumentos de renta variable. Los instrumentos de renta fija se caracterizan por que se conoce la tasa de rendimiento a ganar en el valor invertido; así como el plazo en el que se logra dicha ganancia, llamado fecha de vencimiento. Los principales instrumentos de renta fija en México son:

 

  • CETES (principal valor de deuda gubernamental)
  • BONDES (Bonos del Desarrollo del Gobierno Federal)
  • UDIBONOS (Bonos indexados a la inflación)
  • Certificados Bursátiles (Deuda Empresarial)

 

Los instrumentos de renta variable por el contrario se caracterizan por que al momento de invertir no sabemos la tasa de rendimiento a generar y el horizonte de inversión depende exclusivamente del inversionista y sus objetivos financieros a través de tiempo, por lo que en este tipo de valores, los rendimientos pueden ser muy redituables o en ocasiones terminar con pérdidas. Los principales instrumentos de renta variable son:

 

  • ACCIONES (MERCADO SECUNDARIO)
  • DIVISAS (MERCADO FOREX)
  • FIBRAS (FIDEICOMISOS DE INFRAESTRUCTURA)
  • FONDOS DE INVERSIÓN (COMPOSICIÓN DE DIVERSOS ACTIVOS)
  • DERIVADOS FINANCIEROS (FUTUROS, OPCIONES, SWAPS)

 

Lo que es una realidad es que, por su potencial y naturaleza, los instrumentos de renta variable tienen un potencial mayor de generar riqueza, aunque para invertir en ellos se requiere de un mayor expertise y conocimiento de mercado que nos permita gestionar el riesgo implícito en los valores. Por otro lado, se puede contratar a expertos en donde asesores personalizados te guíen hacia las mejores decisiones de inversión.

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