Volatilidad, Valor en Riesgo o Value at Risk: definición, cálculo y ejemplos

Volatilidad, Valor en Riesgo o Value at Risk: definición, cálculo y ejemplos

​En términos económicos, la volatilidad representa un concepto que a algunos inversionistas, tal vez,  asuste y, a otros, quizás guste. Independientemente de las posturas, lo cierto es que en varias ocasiones está en el foco de las miradas del campo de las especulaciones, sobre todo cuando debe decidirse el momento y lugar donde invertir.


Cuando un activo se transa y se realiza una inversión, existe una variación de su rentabilidad en un periodo de tiempo determinado. Lo que nosotros inviertimos puede transformarse en un retorno positivo o negativo, dependiendo de donde haya invertido y del plazo que haya decidido invertir. Esta variación, que experimenta la inversión a lo largo del tiempo en base a los resultados que otorga, (rentabilidad) es lo que se denomina volatilidad. La palabra se utiliza para expresar la dinámica de la inversión que, aparte de arrojar resultados positivos o negativos, revela si lo invertido tiende a la continuidad o sufre fluctuaciones de alzas y bajas durante el periodo de la inversión realizada.

 

Volatilidad, Valor en Riesgo o Value at Risk: definición, cálculo y ejemplos





La volatilidad ha llegado a adquirir mucha importancia por lo que, en muchas ocasiones, se convierte un parámetro o referencia económica para las inversiones.

 





Volatilidad, Valor en Riesgo o Value at Risk: Cómo calcular la volatilidad



La volatilidad, al igual que muchos conceptos económicos, posee diversos matices para efectuar un cálculo de ella. El factor tiempo es un elemento esencial al momento de sacar cuentas: puede ser diaria, mensual o anual. A su vez, debemos tomar en cuenta los retornos obtenidos de la inversión, ya que, con ellos, se establece la rentabilidad. Conforme al lapso de tiempo escogido para calcular la volatilidad, se debe extraer una rentabilidad media que sirva de dato anexo para el cálculo final, el que implica una fórmula matemática o que también puede calcularse mediante aplicaciones contables.





 

Volatilidad, Valor en Riesgo o Value at Risk: Valor en Riesgo y Volatilidad



La inversión de un activo está sujeta a distintos factores para determinar su rentabilidad y, entre ellos, se encuentra la volatilidad. Tales factores se analizan a partir de otro concepto útil para establecer parámetros numéricos que pueden sugerir cuánto es lo que probablemente se puede perder en la inversión. Este término es el que se conoce como Valor en Riesgo o Value at Risk, que se abrevia con la expresión VaR tanto en inglés como español.





El Valor en Riesgo o Value at Risk incorpora técnicas de medición provenientes de las matemáticas y estadísticas nacidas bajo el alero de Jp Morgan, cuando comenzaba la época de los noventa. Fue ampliamente difundido en los principales círculos economistas y actualmente es un elemento clave en los distintos tipos de inversiones.





Volatilidad, Valor en Riesgo o Value at Risk: ​Objetivo y medición del Valor en Riesgo o Value at Risk (VaR)



Con el fin de hacer cuantificable la potencial pérdida, el VaR considera un conjunto de factores que intervienen en el resultado de la rentabilidad de la inversión. La finalidad es poder acercarnos lo máximo posible a la cifra o cantidad real de lo que se perdería en el transcurso de tiempo de lo invertido. En primer lugar, debemos tener en cuenta el factor del tiempo, es decir, si la inversión es a corto, mediano o largo plazo. A su vez, también influye la percepción que se tenga de la viabilidad de la inversión efectuada por la persona o la empresa, lo que denominamos como nivel de confianza o probabilidad.





Los dos elementos anteriores juegan un rol clave en el cálculo del VaR, ya que mediante ellos se agregan otros elementos propios de la economía y el mercado que implican movimientos que hacen más o menos riesgos a una inversión. Es necesario que tengamos en cuenta un tercer elemento: el mercado y su comportamiento. El VaR se calcula bajo la premisa de un mercado en condiciones normales, sin anomalías. De esta manera, se aplican fórmulas que arrojarán un resultado predictivo de la eventual pérdida generada tras la inversión.





Volatilidad, Valor en Riesgo o Value at Risk: Ejemplo y aplicación



Para comprender cómo funciona en la práctica el Valor en Riesgo o Value at Risk, el ejemplo clásico que se cita es el de una entidad financiera que da cierto nivel de confianza a una inversión diaria. En condiciones normales de un mercado, esta entidad nos asegura una cierta cantidad de inversión diaria que se está realizando. Más tarde afirma que el nivel de confianza de obtener retornos de la inversión es muy alto, por lo que existen pocas probabilidades de perder lo invertido. El ejemplo en números sería de la siguiente manera:





La entidad señala que, si en un día la cartera de inversión es de 50 millones de pesos y el nivel de confianza es de 90 %, quiere decir que, al invertir 50 millones de pesos, existe un Valor en Riesgo de 1 entre 10 posibilidades de que ese día una inversión superior a los 40 millones genere pérdidas. Ahora bien, si el nivel de confianza es más alto y la entidad financiera declara que el nivel de confianza es de un 99 %, significa que la posibilidad real de pérdida es solo de un 1 %. De esto se desprende entonces que el riesgo de pérdida de la inversión realizada sea muy bajo y que la seguridad de obtener retornos para quien invierte es alta.





Volatilidad, Valor en Riesgo o Value at Risk: La volatilidad en fondos de inversión



Un ejemplo concreto de volatilidad es el caso de la inversión en los fondos mutuos de las administradoras de fondos de pensiones o AFP. Cuando deseamos que nuestras cotizaciones previsionales obtengan mejores dividendos y optamos por un determinado fondo existente, entra en juego la volatilidad que implica que ciertos fondos experimenten más menos fluctuaciones de rentabilidad en determinados períodos.





En el caso de los multifondos de AFP, la volatilidad se expresa en la mayor o menor rentabilidad asociada a determinados fondos. Esto quiere decir que en la actualidad existen fondos con mayor Valor en Riesgo o Value at Risk para la obtención de retornos. Tradicionalmente el fondo denominado A se presume como el más riesgoso según las estadísticas mensuales o trimestrales, mientras que el último multifondo, el llamando E, es el que menos riesgo debería traer para quienes decidimos invertir en él.

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