¿Qué está sucediendo con la economía Colombiana? Las claves para su recuperación

¿Qué está sucediendo con la economía Colombiana? Las claves para su recuperación

 

El 2020 fue un año difícil a nivel mundial, pero en Colombia tanto la cuarentena como las restricciones asociadas al Covid exacerbaron una caída económica histórica que deviene desde el 2014. Tanto la bolsa de valores de Colombia como las finanzas personales se han visto afectadas por la paralización de la economía y el más duro descenso en la historia del país

Año nuevo, problemas viejos. Las cifras que nos siguen llegando del rendimiento económico anual en Colombia son preocupantes y requerirán de esfuerzos tanto titánicos como poco tradicionales para poder lograr que la economía avance hacia un crecimiento que beneficie a todos los actores.

Si bien es cierto que el 2020 fue un año difícil para todos, para Colombia lo fue mucho más: con predicciones alentadoras de un crecimiento del PIB de al menos un 3,6% según el Banco Mundial, la pandemia del Covid representó un revés económico descomunal del cual se tendrán que tomar en cuenta los diversos actores económicos y herramientas disponibles para poder volver a enrumbar al país hacia un crecimiento real.

2020: La nueva normalidad nos ha dejado muchas lecciones

 

Nos resulta muy difícil caracterizar de forma financiera el pasado 2020; pues este período económico estuvo lleno tanto de altibajos como de transformaciones en todos los sectores de la vida tanto diaria, como económica y laboral como consecuencia de la pandemia del Covid en conjunción con distintos procesos económicos de larga data.

Sin embargo, lo más destacado del pasado 2020 es la necesidad tanto de modernizar como de optimizar distintos procesos fiscales, gubernamentales, laborales, educativos y legales que, en medio de un panorama de creciente incertidumbre mundial y aunado a crisis político sociales y financieras trajeron resultados caóticos en nuestra economía: por un lado, empresas del sector de servicio se vieron en la obligación de cerrar o restringir sus labores con la caída de la movilidad mundial hasta de un 50% en Abril, por otro, la caída en la oferta y la demanda que afectó tanto las dinámicas de importación como de exportación, así como de intercambio interno que representó una recesión económica importante de hasta un – 4% de retroceso en el caso de Colombia.

Esto representó un preocupante descenso de -5.371.000 de personas de la fuerza laboral formal; lo cual representa la caída de empleo más importante de la última década de la nación.

Gran parte de las personas desempleadas son jóvenes que recién ingresaban al mercado laboral y mujeres; sectores largamente olvidados por las políticas gubernamentales.

De la misma forma, hubo una acentuación agresiva en los índices de informalidad, pasando a un 48,5% en las 23 ciudades y A.M en comparación con el 46,7% del año anterior, en gran parte por la urgencia de las medidas tomadas para frenar el avance del CoVid, con lo cual la economía mostró un profundo decrecimiento histórico hacia finales del segundo trimestre del 2020 presentando una cifra nunca antes vista de un - 15,7%.

¿Qué nos espera? Recuperación heterogénea pero posible

A pesar de la desesperanza que sienten algunos actores del proceso, tanto los informes financieros como el deseo del colombiano de salir adelante nos muestran que una recuperación puede ser posible a corto plazo; siempre y cuando los grandes actores – esto es sector privado y gobierno - se involucren de manera consciente en hacerla posible.

Gracias a la velocidad en la creación y producción de vacunas contra la cepa más reciente de CoVid, los economistas prevén que la recuperación económica a niveles prepandemia es totalmente realizable con el compromiso tanto del gobierno como de la inversión privada.

Los bonos gubernamentales expedidos para 2031 y 2061 a tasas de interés atractivas favorecieron el panorama de inversión extranjero; sin embargo, hacen falta muchas más medidas de protección e inclusión para aquellas familias que se están quedando sin empresas o empleos con los cuales subsistir.

Colombia sigue siendo la tercera economía más importante de la región suramericana, y su recuperación será mucho más rápida que otros países por varios factores: políticas de vacunación, intervención del gobierno en la regulación de productos y tasas de interés además de programas de alivio económico, y niveles de contracción inferiores a los del continente – 4,9% en comparación al 7,2% de Latinoamérica, y de 6,1% de Estados Unidos – lo cual representa un pronto crecimiento hacia el segundo semestre del 2021 de un 2,5%.

No obstante, aún nos queda mucho trabajo por delante. La meta principal de la administración del país debe centrarse en varios puntos a la vez: crear programas económicos que puedan brindar cobijo a empresarios y con ello estimular el crecimiento del empleo formal, empujar hacia una reforma fiscal más equitativa a través de la revisión de exenciones de renta, la reducción de la evasión del pago de impuestos tanto por concepto de rentas como por concepto de IVA con el fin de aumentar el PIB y disminuir la deuda bruta interna GNC en los próximos años – estimada en un aumento del 50,3% del PIB en 2019, a 66,0% del PIB estimada para el 2020 y 66,1% del PIB para 2021 respectivamente, una de las más altas de América Latina y es mayor al de países como Perú, Chile y México  -.

Mientras tanto, el Banco de la República debe centrar sus esfuerzos en mantener niveles saludables de inflación – la cual posee un descenso hasta 1,46% cifra inferior a las vistas en la década de los 50 – y que podrá mantenerse en niveles saludables de entre 2,8% y 3% según proyecciones para los años 2021 y 2022, se podrán mantener tasas de interés bajas hasta el 2022 lo que le permitiría a las personas poder adquirir bienes y servicios a mejor precio y poder pagarlas, con lo cual se puedan no solamente proteger sino mejorar las finanzas personales de los colombianos.

Los especialistas esperan que la economía colombiana sea uno de los países de Latam que puedan recuperarse de manera rápida de la recesión producto de la pandemia, gracias al potencial de producción y exportación que posee, su apertura tecnológica y sus convenios con Estados Unidos; razón por la cual el Banco Mundial sitúa a Colombia dentro del selecto grupo de países que podrá comenzar a recuperarse económicamente durante el 2021.

Si bien hubo una ligera racha de crecimiento comenzada a finales del 2020 como consecuencia del relajo de las medidas de confinamiento y aumento del consumo como resultado de las fechas festivas, las proyecciones apuntan a un crecimiento de al menos un 4,8% para el 2021, y un 3,8% esperado para el 2022.

Todo ello sólo será posible si los sectores privados de inversión tanto en la bolsa de valores de Colombia como la creación o consolidación de empresas, así como la inversión privada en consumo, viviendas y maquinaria permiten la expansión de hasta un 5,8% de la economía colombiana.

Por otra parte, la diversificación de mercados – foco de las empresas colombianas – representan otra atractiva propuesta para el rápido crecimiento económico hacia el cual un 60,5% de las empresas se encuentran orientadas. De nuevo, las políticas gubernamentales aplicadas a tiempo pudiesen hacer que el espacio de recuperación postcovid se acortara de 3 años a un menor tiempo.

La recuperación del poder adquisitivo del peso frente al dólar es otro aspecto fundamental que necesita seguir siendo vigilado para mejorar las finanzas personales de los colombianos vía políticas económicas. Por el momento, el poder adquisitivo aumentará gracias al descenso constante de la tasa cambiaria, pasando de 3.690 p/$ en el 2020 a 3.500 p/$  en el 2021 y finalmente 3.430 p/$  para el 2022 según predicciones de BBVA Research con datos BanRep en parte aupado por un mercado global más tranquilo y los avances en materia de vacunación.

 

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